viernes, 10 de abril de 2009

Personaje / Persona

LA MUJER SENSATA

Laura Espinola

(Digna)


EL PERSONAJE SEGÚN MI CABEZA

Es un personaje observador. Con pensamientos elaborados y una mirada crítica acerca de las relaciones entre las personas. Dice verdades que pueden resultar crueles y lo hace amparada sobre su aguda observación. Cuando el resto intenta ocultar, esconder o mostrar solo la mejor parte de sus personalidades, ella se encarga de desenmascarar lo no dicho. Dice lo que el resto preferiría no escuchar. Es un sensor interno que revienta. El subconsciente que devela, que habla, que se impone. Nos enfrenta con lo más bajo que podemos ofrecer. Representa lo que no toleramos ver, la miseria, el orgullo roto, la dignidad abierta al medio, lo oculto. Ese secreto que nunca nadie supo. Lo que cuidamos que no se vea de nosotros frente a los demás. Es un personaje que no se ajusta siempre a lo políticamente correcto, suele desafiar las normas, es una proyección libre de impunidad verbal, es pensamiento que florece y lo expulsamos sin filtros. Es un conjunto de frases al galope. Todo lo que dice en contraposición a lo que nos podemos imaginar, lo dice desde un lugar pasivo, mundano y natural.



LAURA BAJO LA LUPA DE MI SINCERIDAD

Laura es magnética, decidida y trabajadora. Necesita estímulos permanentemente, es como una devoradora de momentos. Es observadora y profesional en los ensayos. Laura es todo terreno según su currículum, pero yo la estoy conociendo en este trabajo, y es lo que yo necesito, valorarla no solo por lo que hizo y por los lugares por donde pasó, si no por lo que es como persona, como ser humano. Me gusta su forma, por que ella es cauta y va de a poco. Siento que no es prejuiciosa con el trabajo, que cree en lo que hace, y que tiene un gran potencial como actriz. Muchas veces siento que hace un corte de las situaciones y se queda solo con lo que a ella le interesa, tomando de los momentos, lo que le sirve, lo que le suma desde algún lugar y otras veces me sorprende escribiendomé un afectuoso mail. Es sensible aunque su mirada honda a veces parezca distante. Está bueno que esté en el proyecto, le suma su impronta. Trabajar con ella me obliga a no bajar el nivel, a entregar todo de mí, a ser claro en lo que quiero, conciso y decidido.


LA MUJER QUE ANHELA

Ana Rossi
(Vanina)

EL PERSONAJE SEGÚN MI CABEZA


Es una mujer que se evade a través de los sueños. Vive adentro de los podría ser, los me parece y los quisiera. Tiene un aspecto joven, angelical, natural. Es una eterna adolescente. Es insegura. No es conciente de su belleza y su posible potencial. Tiene baja autoestima y mucho miedo a la muerte. Es romántica, le gustan todos los hombres que ve, tiene recurrentes fantasías sexuales que jamás concretará, es contradictoria y ambivalente. Se asusta con facilidad. Es frágil, está repleta de complejos, y traumas. Su costado infantil es su herramienta de evasión. Personifica la inmadurez, el paso de la adolescencia a la adultez con todo lo que esto implica.


ANA BAJO LA LUPA DE MI SINCERIDAD


Encuentro a Ana en un momento de transición, de crecimiento personal. La conozco de otro proyecto, en otra situación, en otra etapa de nuestras vidas. Ana pelea con su cabeza mano a mano, muchas veces en vez de que esta sea su aliada, le juega en contra. Ana es interesante cuando se deja llevar por las situaciones, y cuando apuesta a la espontaneidad sin ponerse a la defensiva, cuando duda erra, cuando se critica cuesta. Tiene una belleza particular, que puesta al servicio del trabajo y direccionada puede ser efectiva. Me gusta la Ana madura, que no recula, que hace, que genera y se arriesga. No me gusta la Ana formal, que se detiene, que duda, que piensa demasiado, me gusta la Ana comprometida, sensible, trabajadora y hacedora de momentos intensos. Siento que está bueno volver a trabajar con ella.


LA MUJER DE NADIE


Jimena Civelli
(Roberta)

EL PERSONAJE SEGÚN MI CABEZA

El amor es su karma. Es una mujer a la que lo afectivo, la tiene a mal traer. No encontró el amor aún, encontró tal vez cosas que se parecían. Cree haber pasado solo por experiencias poco satisfactorias, no termina de convencerle la parte positiva de las relaciones, y le termina pesando más lo negativo. Todas sus relaciones fueron tortuosas y enfermizas. Se instala en círculos viciosos de los que no puede salir. Está repleta de anécdotas entre patéticas y tristes. Se siente frustrada, abatida, vacía y ausente de emociones. Sus estados son intermitentes. LLega hasta dudar de su sexualidad. Duda de todos los hombres. Su vida comienza a ser una duda permanente, y se transforma en una persona algo escéptica y fría. Todas sus expresiones y todas sus intenciones van dirigidas hacia un único deseo; encontrar una pareja que la valore y la quiera como ella es. Lo único que desea es ser amada. Todo lo referente a los sentimientos la atormenta y la coloca en un lugar triste y sombrío. Queda cautiva de sus inventos para retraerse frente a la posibilidad del amor. Renuncia a exponerse ante el amor. Aunque lo desea más que nada en el mundo.


JIMENA BAJO LA LUPA DE MI SINCERIDAD

Un proyecto en el que estábamos participando quedó trunco, desde ese momento, no dejé de pensar, que no está bueno dejar cuentas pendientes en la vida,
y cuando comencé a imaginar para Brillosa un elenco posible, la imagen de Jimena se me apareció. Me enteré de que había vuelto de México, y quise que formara parte de esta aventura. Ella aporta frescura, espontaneidad, humor, y buena energía. Me gusta su modo casi inconsciente de enfrentar el trabajo, abierta a lo nuevo, dejándose sorprender, entregada a las diversas posibilidades que le otorga lo desconocido. Me gusta que no se marea con las dificultades, las asume y las transforma. Jimena es querible, personal, y graciosa a pesar de ella. Es una buena empresa para cualquier proyecto, es responsable y cumplidora.


LA MUJER CON SOMBRAS


Natalia D'alena
(Sara)

EL PERSONAJE SEGÚN MI CABEZA

Es una mujer movida por el resentimiento. Un deseo de ambición desmedida, atravezada por la dictadura de los medios y la moda. Con el éxito como única respuesta posible a su necesidades personales. En ella afloran bajos instintos, es competitiva y necesita tener, acumular para ser, pararse sobre el otro, disminuirlo para existir. Muestra lo mejor de si, para conseguir las cosas que desea. Es Manipuladora, fría y poco sensible. Poseedora de una cualidad interesante, puede darse cuenta que está pensando el otro y usarlo a su favor. No mide consecuencias. Es una mujer que solo le importa lo que desea y lo que consigue. Es verticalista en sus opiniones. No soporta la idea de la derrota, no puede perder, ni frustrarse por que eso la delata, la expone. Es aduladora y condescendiente cuando se trata de salir bien parada de las situaciones. Es capaz de cambiar sus posiciones con tal de conseguir lo que cree que le pertenece. Las cosas le salen bien. Se destaca. Pero se siente sola y poco querida. La gente no se compadece de su soledad.



NATALIA BAJO LA LUPA DE MI SINCERIDAD


Natalia es buena en lo que hace, a pesar de ella y sus comentarios sobre la idea de triunfo y los tiempos para conseguirlos. Seduce con su propuesta y tiene lo que a mi más me gusta de un actor; responsabilidad con su tarea. A simple vista, su talento no es observable, sin embargo cuando se siente en confianza y empieza a familiarizarse con la propuesta, el grado de intensidad al que somete la situación es revelador. Es muy precisa con sus acciones, es observadora y discreta. Busca la mejor forma en las consignas y nunca se conforma. Me gusta trabajar con ella, me sorprende, me intriga y me dan ganas de investigar, de experimentar, de explotar sus condiciones. No me equivoqué con Natalia, no la conocía, pero ahora estoy convencido de que realmente podemos hacer un muy buen trabajo juntos. Es estruendosa con su voz, y abarca los espacios con hidalgía, es sumamente potente. Es una actriz a la que hay que prestarle atención y estarle cerca para sacar de ella lo mejor.



LA MUJER QUE ESTORBA


Checha Amorosi
(Jesenia)


EL PERSONAJE SEGÚN MI CABEZA

¿Qué pasa cuando sentimos, después de mucho buscar, que realmente no tenemos ninguna habilidad en particular? ¿Para qué sirvo? ¿Alguna vez me podré dar cuenta, escucharé ese lllamado que me indique hacia donde apuntar? Estas cosas se pregunta Jesenia. Ella es una mujer aparentemente sin talento. Es chata. Plana. Desubicada. No tiene tacto con la gente, ni para desenvolverse en la vida. No conoce la diplomacia y generalmente es rechazada por su actitud frente a las situaciones, donde siempre se muestra interesada en lo que no le corresponde. Es pesada. Se desubica con frecuencia. Es una mequetrefe conciente, hace las cosas aún sabiendo que sus acciones no serán bien vistas. Se desespera por figurar, por que la descubran, la amen, la adoren, por nada, ya que carece de potencial, ruega por que le den una posibilidad en el lugar que sea y haciendo lo que pueda. No quiere pasar desapercibida. Es reiterativa. Abrumante. No tiene gracia, ni habilidad que la distinga. Es como un elemento que estorba. No tiene gusto, ni estética. Ni sentido de la ubicación. Es discriminada con frecuencia. Es una persona solitaria.



CHECHA BAJO LA LUPA DE MI SINCERIDAD


Jesenia es el primer personaje de Brillosa que se instaló en mi cabeza. El punto de partida. Una especie de génesis, la raíz de la cuestión. Esa imagen inmediatamente me remitió a Checha, como la actriz que quería que la protagonice. La idea como obra, fué cambiando, aún hoy muta permanentemente, pero esa imagen, está intacta y Checha le dará vida. Cuando una imagen cruda se establece como principio rector, no es de extrañar, que Checha sea la encargada de ponerle el cuerpo y el alma, a mis criaturas. En ese abanico innumerable de especímenes que suelo fabricar con mi escabrosa cabeza, podemos encontrar a esta actriz interpretando a la amiga de un gay que ahoga coballos con el ano, a una lesbiana enamorada, o a una chabacana y golpeadora mujer patagónica, entre otras. Ella acepta mi código y se compromete. Siempre dispuesta a trabajar, a poner todo para que las cosas salgan bien. Siempre se suma y suma, nunca resta. La palabra control atravieza su trabajo y su mente a veces le juega malas pasadas, al igual que su otra amiga, la dispersión, pero por suerte lo está trabajando, para que su trabajo madure aún más y alcance la mejor forma. Tiene un componente que es un valor agregado en el trabajo y es su compañerismo y su nivel de compromiso emocional con las propuestas, que si bien irá en aumento con el correr del tiempo, hoy por hoy, es el puntal donde yo apoyo mis trabajos. Checha es trabajo, nunca un pero, un por qué, ni un para qué, ella hace, y hace, y se rompe por cumplir.


LA MUJER ACORRALADA

Valeria Actis
(Jezabel)

EL PERSONAJE SEGÚN MI CABEZA

Su personaje se siente perdida, sin brújula, confundida, abatida por la vida. Está cansada de luchar y de que los resultados no sean los esperados. Busca y no encuentra, prueba y no consigue. Es introspectiva, huraña, pensante, observadora y reflexiva. Tiene pánico a los años que se van y a la forma en la que administra su tiempo. Parece no tener horizontes lo suficientemente claros. Vive el día a día ensayando respuestas. Guarda secretos inconfesables que funcionan como motores que se están oxidando. Hacia el final de la obra es uno de los personajes que decide darle un vuelco a su hermética vida. Es la voz que habla de la esperanza y de que siempre se está a tiempo de modificar aquellas cosas que nos hacen mal. Vuelve a empezar, apuesta a los sueños, al cambio, a la vida. Estas son solo algunas apreciaciones vagas, sobre este personaje que se parece a toda aquella gente, que se obliga a realizar el ejercicio intelectual de preguntarse sobre si misma todo el tiempo.



VALERIA BAJO LA LUPA DE MI SINCERIDAD

Vale es un caso especial. Me gusta su simpleza y humildad. Ese amor incondicional que tiene por su familia. Una actriz furiosa puja por salir de adentro de ella, pero una fuerza que a veces emerge también de su interior, la controla, le frena el paso. Quiere ser una buena actriz y cuando quiere, puede y mucho. Tiene una gran presencia física, y si bien ella piensa que esto le puede llegar a jugar en contra, yo en cambio pienso que es una herramienta, a la que debería darle mayor uso. Debería abusar de su belleza y ser más conciente de ese recurso y usarlo a favor, potenciarlo para lograr objetivos. Busca su regularidad emocional y lucha por superarse. Trabaja bien cuando lo que hace la entusiasma. Se tiene fe, pero se irrita y es poco tolerante con sus frustraciones. Me gusta trabajar con ella, y al mismo tiempo me obliga a pasar por estados dispares. A veces me entusiasma sobre manera, y en otros momentos me descoloca. Me gusta la Valeria con actitud, con humor, con alegría. Pero también entiendo y respeto su silencios profundos, esos espacios, donde de pronto desaparece y no sé bien donde va. Se que después vuelve, me sorprende y la puedo abrazar aunque su acuse de recibo sea frágil. Me gusta su humor cáustico parecido al mío y no es raro de pronto, encontrarnos riéndonos de las mismas cosas. Valeria es brillosa, por que aún hay un camino para recorrer, un ovillo para desarmar, un lugar a donde ir, y del cuál volver modificados.